Indicadores del "Bienestar Emocional"

Estar bien emocionalmente

Lilian Suárez Bengoa

12/22/20172 min read

Una de las competencias básicas que necesitamos desarrollar en la vida es educarnos sobre nuestras emociones. Aludimos al término educación en tanto encierra términos como comprensión, acercamiento e identificación de los estados emocionales por lo que atravesamos continuamente en el diario vivir. El objetivo de una buena educación en emociones es generarnos conciencia, regulación y gestión emocional, con el fin de desarrollar buenas habilidades de vida y bienestar, esto es estimular apropiadamente nuestra inteligencia emocional e interpersonal para vivir en estado de felicidad predominantemente.

Es cierto que se viene hablando constantemente sobre “gestión o autogestión” de aquello que sentimos, y poco de los criterios que pueden llevar a afirmar o negar que experimentamos bienestar.

Por esa razón compartimos algunos criterios que hemos ido observando a lo largo de nuestro ejercicio profesional y que pueden indicarnos si vivimos en bienestar (“estar bien”) emocional, aun cuando exista algún tipo de discapacidad:

  • Predominancia de sensación subjetiva que la mayoría de emociones que experimentamos son positivas (aunque las emociones negativas son inevitables). Esto es, experimentar la vida de un modo placentero, con optimismo y paz interior.

  • La curiosidad por aprender, conocer y descubrir está presente y conciente.

  • Equilibrio entre la calidad de vida subjetiva y objetiva. Aceptación del estilo de vida que se haya adoptado.

  • Apropiado control del estrés, técnicas personales para re-direccionar cargas inevitables del día a día.

  • Actividad productiva vigente (o resultante de los años de trabajo) que proporcione seguridad y tranquilidad material.

  • Relaciones familiares, de pareja y sociales predominantemente satisfactorias.

  • Predominio de buena salud, recursos asistenciales y apoyo social. Mínima o ninguna medicación.

  • Buena alimentación que no sólo consiste en nutrirse apropiadamente sino en disfrutar de la comida.

  • Satisfacción con los propios hábitos de sueño.

  • Convicción de crecimiento o desarrollo personal ilimitado.

  • Ajuste psicológico que permite experimentar, valorar y reaccionar ante situaciones de la vida cotidiana con juicio crítico a la vez que con asertividad y empatía y no con desbordamiento de emociones intensamente negativas.

  • Autosatisfacción en la mayoría de actividades que realizamos durante el día incluso con las cosas más pequeñas o aparentemente insignificantes.

  • Certeza de tener o poder crear oportunidades para seguir persiguiendo metas y objetivos en la vida.

  • Realización personal en cualquier aspecto, personal, profesional, familiar o social.

Por supuesto que existen muchos más indicadores y hasta se pueden personalizar de acuerdo a la circunstancia y momento de vida de cada quien.

Os invitamos a poder hacer vuestra propia lista de indicadores de aquello que representa que vivís en “bien – estar”.