La transferencia en el contexto online

El vínculo de la persona terapéuta y paciente en una terapia online

Lilian Suárez Bengoa

9/30/20142 min read

En principio, la transferencia es un fenómeno universal de la vida cotidiana con cualquier persona con la que nos relacionamos. Consistiría en el desplazamiento de emociones y conductas que originariamente se experimentaron en relación a personas significativas de la infancia.

La transferencia también es la herramienta o condición necesaria para conducir un proceso terapéutico de orientación psicodinámica o psicoanalítica. Se la considera como una función psíquica por la cual el paciente "trasnfiere" de modo inconsciente en la persona del terapeuta, esos sentimientos, expectativas y deseos reprimidos infantiles ya que en su vida actual cobran vigencia en la relación con el mundo y con los demás.

La labor terapéutica trata de vencer las resistencias del paciente para que aquello "reprimido" sea identificado y aceptado de tal manera que se produzca el cambio psíquico que le dará a su vida una mayor calidad.

Se debate mucho si en la práctica de la psicoterapia a través de videoconferencia es posible que la transferencia que se ha descrito desde siempre en su forma presencial, pueda darse de la misma manera en la modalidad online con el fin de “cumplir su función”.

Los cerca de tres años, es decir el tiempo que venimos llevando a cabo psicoterapias a través de videoconferencias en la consulta “Tiempo Terapéutico”, nos dan la respuesta. La experiencia ha sido vital para esclarecer dudas y disolver las resistencias iniciales. Podemos afirmar que si bien el espacio o escenario en el que se lleva a cabo la terapia es virtual, la relación que se establece entre paciente y terapeuta es real. La transferencia al no ser un fenómeno físico sino psíquico se patentiza en la calidad del contacto y el trabajo de intercambio que se puede alcanzar.

Por otro lado tenemos en cuenta que en ambas modalidades (presencial y online) intervienen la palabra, la audición y el contacto visual, es decir suficientes aspectos para generar una relación interpersonal de carácter profundo y que si se opera desde un encuadre profesional y ético las probabilidades de lograr el objetivo terapéutico es bastante similar.

No ignoramos que al tratarse de una modalidad relativamente nueva, necesita afianzarse a través de estudios de correlación, investigación o revisión casuística además de un establecimiento de normativas deontológicas que regulen su práctica.

Finalmente, en cuanto al tipo de problema que se puede abordar online, probablemente no sean todos lo casos. Hay que tener en cuenta el tipo de demanda o problemática que presenta el consultante; evaluar si existen ventajas y hacer un pronóstico de lo favorable o adverso que puede resultar.