Sobre el "Tiempo Emocional"

¿Se puede hablar de un “tiempo emocional” o más bien de “un período de duración para las emociones”?

Lda. Lilian Suárez Bengoa

2/15/20264 min read

Indagando en el tema, me di con que son cosas diferentes. El primero (el tiempo emocional) se refiere a un proceso tanto biológico como psicológico que intentaremos describir un poco más adelante.

Antes veamos a qué se refiere la segunda parte de mi pregunta. Una emoción tiene la cualidad de ser pasajera y corta, dura entre 90 y 120 segundos, tiempo suficiente para que nuestro cuerpo procese una respuesta química. Existe una teoría respaldada por las neurociencias. La Dra. Jill Bolte Taylor, neuroanatomista de la Universidad de Harvard lo corrobora y explica.

Cuando reaccionamos ante un estímulo, hay una respuesta fisiológica; nuestro cuerpo libera sustancias químicas como cortisol o adrenalina, reacción que dura aproximadamente 90 segundos. También señala que si acaso la emoción dura más de minuto y medio ya no se trata de la respuesta fisiológica sino que hemos entrado en una especie de “bucle emocional” porque nuestra mente sigue repitiendo el pensamiento o situación que causó la emoción, lo que a su vez provoca nuevas descargas químicas.

Aun cuando no es una regla absoluta, porque la emoción puede ser más compleja según la persona y la situación, resulta útil para acceder a una regulación emocional mediante una buena gestión como por ejemplo no seguir alimentando la emoción a través de pensamientos, reestructurando la forma que interpretamos diferentes situaciones; haciendo ajustes adaptativos en nuestro “diálogo interno” o también a través de la práctica de disciplinas tipo mindfulness, meditación, respiración consciente, tai chi, relajación muscular progresiva (entre otras), que reducen la reactividad ya que actúan directamente en la actividad de la “amígdala” (centro cerebral del miedo y el estrés), fortalecen la corteza prefrontal y mejoran el autocontrol.

Y ahora sí, hablemos del “Tiempo emocional”:

Nuestro cerebro no mide el tiempo con precisión, lo construye. Esto es que nuestro cerebro genera la sensación de duración y secuencia a partir de redes neuronales y marcos de referencia internos (experiencia subjetiva); es decir a través de una mezcla de neurociencias y filosofía, ¿fascinante no?

La percepción del tiempo en flexible en tanto se construye en base a nuestro estado interno. Investigaciones de los últimos 20 años proponen que los afectos positivos aceleran la percepción del tiempo y que los afectos negativos la ralentizan. Cuando nos sentimos ansiosos o aburridos, prestamos más atención al paso del tiempo, vigilamos la hora constantemente y es como si no avanzara. En cambio, cuando estamos en modo divertido, la atención está en la actividad y nuestro cerebro olvida medir el tiempo y de ahí la sensación que el tiempo pasó volando.

En ambos casos hay mecanismos implicados como el ritmo circadiano, regulado por el hipotálamo; el conteo de intervalos y memorias de eventos, donde la corteza prefrontal y el hipocampo se implican para hacer estimaciones del tiempo de una actividad, de modo que nos resulta corta o larga.

También hay factores que alteran nuestra percepción del tiempo como la atención que pongamos en una tarea. Cuánto más concentrados estemos, la sensación es que el tiempo transcurre rápido y en tareas fáciles o repetitivas ocurre lo contrario. El estado emocional también puede influir. Las emociones intensas como miedo o excitación hacen que el tiempo se dilate mientras que la felicidad y diversión hacen que se acorte. El peligro por ejemplo, aumenta el nivel de alerta y el cerebro procesa más información por segundo porque nos está ayudando a sobrevivir y nos crea la sensación de estar en cámara lenta. Otros factores que alteran la percepción del tiempo son la edad, el sueño y la fatiga y algunos medicamentos.

Existe una diferencia entre el tiempo vivido y el tiempo recordado, a esto se le ha llamado la Paradoja del tiempo. Ella describe cómo la percepción subjetiva del tiempo no coincide con el tiempo del reloj. Se acelera en situación de bienestar y se dilata en situaciones de ansiedad o dolor.

Otro concepto interesante a tener en cuenta es el Tiempo refractario. El cual se refiere al tiempo necesario para procesar emociones intensas antes de responder de manera equilibrada.

En resumen, es la experiencia subjetiva la que nos puede llevar a crear distorsiones, sobre todo cuando recordamos.

En Tempo Terapéutico, Psicólogas, abordamos los aspectos emocionales desde una perspectiva personalizada. Nuestra diversidad de metodologías y técnicas psicoterapéuticas se adaptan al requerimiento personal. Pretendemos que los consultantes y pacientes generen con nuestro apoyo e intervención, una buena gestión emocional del tiempo interno y externo, es decir el subjetivo y el objetivo. Reduciendo con ello estados de estrés, ansiedad y trastornos del ánimo. Acompañamos en este proceso de generar pensamientos que estimulen y regulen emociones, alineándose así en un estado de satisfacción y bienestar mental.

No dudes en contactarnos, nos avala una importante experiencia y formación profesional en el sector de la Psicoterapia.

Artículos consultados:

https://www.getabstract.com/es/resumen/la-sensacion-del-tiempo/35019

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9094696/

https://docta.ucm.es/entities/publication/4ec0ad49-2560-4eaf-8325-dc52770525f9

https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1989-38092023000100005